
Ultimátum A La Tierra (2008)


Sinopsis
Klaatu, un extraterrestre con forma humana, aterriza en Washington acompañado de un robot indestructible. Su misión es transmitir un mensaje en son de paz a los mandatarios mundiales: la violencia y el uso de la energía atómica están a punto de provocar una crisis en todo el universo. Lejos de ser atendido, Klaatu es objeto de ataques e intentos de captura, pero consigue huir. Cuando decide sumergirse en la cultura terráquea para conocerla mejor, entabla contacto con una científica y su hijo.
En 1951, el cineasta Robert Wise revolucionó el cine de ciencia ficción con "Ultimátum a la Tierra", una nueva concepción de los extraterrestres, los robots y las naves espaciales en una época, la Guerra Fría, donde había mucho miedo al enemigo desconocido. Pues bien, cincuenta y siete años más tarde, nos llega el remake del clásico, y lo hace como en su día: apostando por el hombre como el principal peligro para el futuro del planeta. En la dirección, se sitúa Scott Derrickson (El exorcismo de Emily Rose), consciente de que las posibilidades tecnológicas que ofrece el cine de hoy superarán, con creces, al original.
El alienígena protagonista está interpretado por un poco expresivo Keanu Reeves (Constantine), que vuelve al cine de ciencia ficción después de probar la acción en "Dueños de la calle". A su lado, Jennifer Conelly, una de las actrices más versátiles y bellas del panorama cinematográfico actual a juzgar por sus intervenciones en "Diamante de sangre" y "Un cruce en el destino". Completan el reparto principal, Kathy Bates (Postdata: Te quiero) y el pequeño Jaden Smith (En busca de la felicidad).
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No disponibleCríticas
Crítica por
A Scott Derrickson le pueden los complejos. Mientras el "Ultimátum a la Tierra" original se manejaba en la nebulosa de las metáforas políticas, éste pone nombre (es un decir, como veremos) al sustrato catastrófico que la identifica inmediatamente con la coyuntura sociopolítica contemporánea. El problema es que Derrickson se pone pesadísimo buscando eufemismos. Su película quiere ser blanca y políticamente correcta, no quiere levantar ampollas ni incomodar a nadie. Todos cómodos pues a costa de caer en la estéril controversia climatológica. La politización canina del calentamiento global, por los unos y por los otros, bien sea para afirmarlo o para negarlo, ha aconsejado prudencia. Derrickson no quiere importunar a los neocons que sostienen que lo del cambio climático es una cortina de humo y una invención conspiratoria de cierta izquierda. Y como no quiere líos de ninguna clase decide describir la amenaza sin darle nombre.
Esa ridícula tibieza política que lleva a negar incluso el peso específico de als estadísticas compromete muy seriamente el encomiable mensaje ecológico que las imágenes de "Últimátum a la Tierra" esconden. El guión hace piruetas imposibles para evitar llamar a las cosas por su nombre. Así las cosas su impacto simbólico, el valor apocalíptico de la fábula pierde cuerpo y echa a faltar contundencia y verbo suelto. Derrickson se limita a colorear un espectáculo plano de marcianos que amenazan la estabilidad del planeta. Los hombres son culpables pero sólo intuimos de qué si leemos habitualmente los periódicos.
La cinta enfila así la ruta directa hacia la ciencia-ficción de usar y tirar, de enormes efectos especiales y escalofríos catastróficos más propios de una película ultraplana de Roland Emmerich. Su didactismo es timorato y exageradamente blando. Por momentos la película parece enfilar el peligroso sendero de la ciencia-ficción new age precisamente por su personalidad vacilante.
Si nos circunscribimos al ámbito puro y duro del cine espectáculo, este "Ultimátum a la Tierra" traza con cierto oficio, y sin traicionar un crescendo bastante apañado, un apocalipsis sideral y extraterrestre con aire de obsoleto que no arrolla porque para arrollar tendría que tener tierra debajo de los pies. Esa indecisión de Derrickson para politizar en un sentido u otro su película le resta vigencia y razón de ser al revival. Como metáfora no llega al filme de Robert Wise a la suela del zapato, y el tartamudeo crónico en el discurso ecológico que quiere vender la condena irremediablemente a la irrelevancia (vistosa y espectacular, las cosas como son).
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Reparto y equipo
| Actor | Personaje |
|---|---|
| Keanu Reeves | Klaatu |
| Jennifer Connelly | Helen |
| Jon Hamm | Dr. Granier |
| John Cleese | Dr. Barnhardt |
| Brandon T. Jackson | Objetivo técnico |
| Jaden Christopher Syre Smith | Jacob |
| James Hong | Mr. Wu |
| Roger R. Cross | General Quinn |
| Scott Derrickson | Director |
| Paul Harris Boardman | Productor |
| Gregory Goodman | Productor |
| Erwin Stoff | Productor |
| David Scarpa | No disponible |