La familia Savages

La Familia Savages

No recomendado menores de 13 años, 1hr 53min
Drama
Estreno: 04-04-2008
Promedio: de 92 usuarios
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Sinopsis

Wendy y Jon han tenido una vida familiar complicada. Su padre, Lenny Savage, les sometió a una estricta educación, por eso, cuando pudieron, se marcharon de casa para emprender caminos separados. Mientras Wendy intenta salir adelante con su incierta vida amorosa y su trabajo como autora teatral, Jon se ha convertido en un neurótico profesor de universidad. Ahora, tras años sin verse, los dos hermanos se reencuentran con los problemas del pasado para afrontar los últimos días de su anciano padre.

Nominada al mejor guión original en la pasada edición de los Oscar, "La familia Savages" es una película agridulce que se acerca a la realidad de la vida moderna. La directora y escritora Tamara Jenkins, que sorprendió a la crítica independiente con "Slums of Beverly Hills", se dio cuenta de que había toda una generación de hijos adultos que se veían obligados a salir del ajetreo de su vida diaria para volver a su casa familiar y cuidar de sus padres ancianos. Un hecho que Jenkins aprovecha para hablar de la familia, el amor y la moralidad con toques irreverentes y cómicos.

El peso de la película lo llevan unos personajes con una psicología muy particular. Para ello, se ha pensado en "dos de los grandes" como Laura Linney (Mystic River, Jindabyne), nominada al Oscar a la mejor actriz por su papel de Wendy Savage, y Philip Seymour Hoffman, el oscarizado actor de "Capote" al que este año vimos en "La guerra de Charlie Wilson". El patriarca de la familia y catalizador de todas las emociones es Philip Bosco, intérprete secundario por excelencia en películas como "Jóvenes prodigiosos". También interviene un habitual de los musicales de Broadway, Peter Friedman.

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Críticas

Crítica por

Lejos del hedor ´buenrrollista´ ese que supura a litros la comedia "indie" norteamericana con hambre de Oscar, y que tiene en Alexander Payne (curiosamente productor ejecutivo de "La familia Savages"), propietario oficioso de la patente de la fórmula (véanse "A propósito de Schmidt" o "Entre copas"), a su mejor abanderado, la nueva propuesta de Tamara Jenkins pone distancia con el formulismo imperante (incapaz esos sí de insertar rúbrica luminosa a la fábula) en el off-Hollywood postizo, con una árida aproximación al fantasmal otoño de los mediocres, a los que ven su juventud devorada con prematuro canibalismo por el tiempo, entre el gris oscuro y el negro de una vida acomodada en los pírricos parámetros de la supervivencia a secas. No es "La familia Savages" un haz de luz alrededor de las miserias estandarizadas y aromatizadas de la familia disfuncional acuñada como emblema de cierto cine independiente (¿?), en el que el amor consanguíneo acaba endulzando las vidas de todos los miembros (frikis) que integran el árbol familiar. Sí hay una familia disfuncional como eje central de la función, pero el abismo que la divide, geográfico y sentimental, es de color carne, no fucsia con decoración floreada.

Es, ante todo, una película sobre extraños, extraños de sí mismos, extraños en el hábitat que los acoge, desarraigados, extraños en la vida del vecino, del hermano y del padre. El quid de la cuestión no es, como de costumbre, la reconstrucción del núcleo familiar en torno a la redención colectiva, sino, simple y únicamente (y he ahí donde radica su grandeza), en el reconocimiento de una identidad individual a través, eso sí, de un drama grupal que vertebra y ejerce de meetng point. Honesta, insólitamente (considerando lo que se estila) triste y compungida, "La familia Savages" es el testimonio de dos hermanos confrontados con el miedo a una ancianidad que creían marciana, de dos cuarentones cuyas rutinas presentan arrugas nonagenarias, que se reencuentran fugazmente para combatir ese miedo, pero que no fueron felices ni comieron perdices juntos, y dichosamente próximos. La excepcionalidad de la cinta de Jenkins es que los extraños dejan de serlo, pero siguen habitando en planetas distantes y distintos. Eso y la contagiosa humanidad que mana en cascada de cada rincón de este hermoso pedazo de celuloide, diminuto en la orientación del enfoque, intenso en la horizontalidad directa de la mirada.

Nada nuevo cuenta Jenkins, pero sus perfiles no son siluetas ni sombras chinescas, sino seres factibles, debilidades de sólido andamiaje, peregrinajes por la canina soledad con el aroma y color de lo auténtico. Gran guión, sí, pero películas así se las lleva el viento si sus rostros no se clavan con cemento en la retina. Y es que "La familia Savages" encierra en cara a cara memorable, de esos de ovación y vuelta al ruedo. Laura Linney, probablemente la mejor actriz norteamericana en activo, y Philip Seymour Hoffman, probablemente el mejor actor norteamericano en activo, elevan sus respectivas y compartidas derrotas a la altitud de lo sublime. Se las pintan solos para hacer de la película una experiencia cinematográfica de larguísimo alcance. Cabezas descubiertas.

Fotos

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Reparto y equipo

Actor Personaje
Laura Linney Wendy Savage
Philip Seymour Hoffman Jon Savage
Philip Bosco Lenny Savage
Peter Friedman Larry
David Zayas Eduardo
Gbenga Akinnagbe Jimmy
Cara Seymour Kasia
Tamara Jenkins Director
Anne Carey Productor
Ted Hope Productor
Tamara Jenkins No disponible

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