
Las Crónicas De Narnia: El Príncipe Caspian


Sinopsis
Peter, Susan, Edmund y Lucy se encuentran en una estación de metro londinense, cuando son de nuevo trasladados al maravilloso mundo de Narnia. Ha pasado un año real desde que estuvieron allí por última vez y 1300 años narnianos, así que es normal que los animales parlantes, la bruja y el león Aslan sean sólo leyendas populares. En esta ocasión, los niños contarán con la ayuda de seres mágicos para ayudar al príncipe Caspian, heredero al trono telmarino, en su lucha contra su malvado tío Miraz.
Después del éxito de "El león, la bruja y el armario", llega a la gran pantalla "El Príncipe Caspian", el segundo de los siete libros que completan la serie "Las Crónicas de Narnia", escrita por C.S. Lewis allá por los años 50. El encargado de la nueva adaptación ha sido Andrew Adamson, que ya estuvo al frente en la primera entrega, toda una garantía para el cine fantástico después de dirigir los dos primeros "Shrek". "El Príncipe Caspian" bate récords en lo que se refiere a número de personas trabajando delante y detrás de la cámara, efectos visuales y decorados. En cuanto a la temática, se puede decir que trata las relaciones humanas desde un punto de vista algo dramático, aunque continúa siendo una aventura para toda la familia.
En el reparto, pocas sorpresas. Continúan los cuatro actores que dan vida a los niños protagonistas: Georgie Henley (Lucy), Skandar Keynes (Edmund), William Moseley (Peter) y Anna Popplewell (Susan). Destaca la incorporación del "príncipe" Ben Barnes, al que vimos en "Stardust", y de su tío en la ficción, Sergio Castellitto (Paris, je t´aime). La nota pintoresca la pone Peter Dinklage (Un funeral de muerte) y la presencia española corre a cargo de la televisiva Alicia Borrachero (Hospital Central).
Críticas
Crítica por
Los réditos de "El Señor de los Anillos" empiezan a dar síntomas cristalinos de agotamiento. La épica fantástica ha iniciado su vertiginosa curva descendente dándose de bruces con el suelo sistemáticamente desde el éxito de la primer entrega de "Las crónicas de Narnia". Al final acaban pagando pues justos por pecadores. A "El príncipe Caspian" le toca cargar con el marrón de defender el pabellón de un género maltratadísimo por la epopeya de plástico acuñada por bodrios épicos (en todo sentido) del tamaño de "Eragon" y "La brújula dorada" (qué tostón de película, por Dios). El público norteamericano se ha dividido (a tenor de las grisaceas cifras en taquilla) entre los que tienen mejor memoria para las bondades (contadas) del primer episodio narniano, y entre aquellos que prefieren recordar la tortura china resultante de las sagas anteriormente citadas y otros sucedáneos de entretiempo toscamente familiares y toscamente fantásticos. Pues bien, no digo ninguna barbaridad si sentencio que "El príncipe Caspián" es la mejor película épico-fantástica que ha dado el cine anglosajón desde el hito anillero. ¿Significa eso que rendimos cuentas con una gran película? En absoluto, en vista del raquítico nivel de la competencia (incluida la apañada primera adaptación de los volúmenes de C.S. Lewis).
Andrew Adamson ha dado aquí, sin embargo, con la receta para poner en pie una película familiar consciente de su sitio, compensada, equilibrada y ciertamente apta para todo público de toda condición. Ni demasiado infantil ni, por contra, demasiado oscura para espantar al público bajito, "El príncipe Caspian" funciona como lo que es, un hermano pequeño y pobre de las filigranas aventureras de "El Señor de los anillos", en tanto que sucedáneo indiscriminado (tenemos árboles andantes, villanos que usurpan tronos ilegítimos, criaturas fantásticas confabuladas para desarmar al tirano y, más específicamente, verborrea trasecendente semiidéntica para regocijo de los nostálgicos de los anillos y recelo de los buscadores de emociones ex-novo). Adamson procede a desgranar con enorme ruido y dignidad de blockbuster noble un culebrón mítico de tantos, predecible del primer al último quiebro y rígido en tanto que producto de molde. Ahora bien, la magnitud del espectáculo tiende a redimir los pecados y la querencia por el calco. En "El príncipe Caspian" hay más de todo.
Trascendiendo la sosería clínica de su predecesora, la nueva aventura de los hermanos Pevensie engancha por su buena predisposición al espectáculo, por el peso específico que en la economía argumental tienen las secuencias de acción, las espectaculares batallas (mucho más potentes que en "El león, la bruja y el armario") y la buena articulación del tópico odiseico-fantástico. En ese sentido es ésta una película infinitamente más ágil que su defectuosa predecesora, más intensa en lo físico y en su elemental arquitectura emocional, más oscura (pero sin traspasar los inocuos umbrales exigidos a un producto cuyo targe más numeroso es infantil) y más directa al grano. Hay un gran villano (perfilado por ese extraordinario actor que es Sergio Castellitto), un hatajo de héroes más o menos resultones, una soberbia banda sonora y un nivel global en la gestión del arsenal digital definitivamente superior al que proponía la primera entrega. Los incontables lugares comunes, la cansina previsibilidad de la trama, el decepcionante desenlace y los inoportables ratones espadachines no hieren de muerte la integridad (notable) del espectáculo. Narnia empieza a funcionar justo cuando el público empieza a marcharse. Una lástima.
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Reparto y equipo
| Actor | Personaje |
|---|---|
| William Moseley | Peter Pevensei |
| Georgie Henley | Lucy Pevensie |
| Anna Popplewell | Susan Pevensie |
| Skandar Keynes | Edmund Pevensie |
| Peter Dinklage | Trumpkin |
| Ben Barnes | Prince Caspian |
| Sergio Castellito | Rey Miraz |
| Shane Rangi | Asterius |
| Alicia Borrachero | Reina Prunaprismia |
| Liam Neeson | Aslan |
| Andrew Adamson | Director |
| Andrew Adamson | Productor |
| Mark Johnson | Productor |
| Andrew Adamson | No disponible |
| Christopher Markus | No disponible |
